martes, 18 de febrero de 2014

REDUCCIÓN DEL IVA DEL 21% AL 10% PARA LES FOGUERES DE SANT JOAN


 

El Consejo de Ministros aprueba una medida que beneficia a la cultura popular


 

El viernes 24 de enero llegó, por fin, el ansiado anuncio de la bajada del IVA para Fogueres y Fallas. Esta rebaja de 11 puntos en el IVA  supondrá un alivio importante para que la Fiesta no siga resintiéndose más, como lo ha hecho en los últimos años, a causa de los recortes anteriores.

Son muchas las familias que viven de la Fiesta, y el diseño y elaboración de cada uno de los monumentos es una verdadera obra de arte. Por otra parte, el elevado coste al que se había llegado ha provocado un empobrecimiento en cuanto a la grandiosidad y la calidad de los monumentos, que finalmente redunda en un perjuicio para la ciudad.

Esta rebaja del IVA, recientemente aprobada, supone una alegría para todo el mundo festero, puesto que las Comisiones podrán volver a contratar mejores monumentos y, con ello contribuir a mejorar la imagen de la ciudad, ya que son verdaderos reclamos para el turismo, tanto interior como exterior, y eso siempre se traduce en beneficio para los alicantinos. Son miles de visitantes los que inundan la ciudad en esos días y nadie mejor que ellos para ejercer de relaciones públicas en sus respectivos lugares de origen.

Se trata de una reivindicación promovida por el gremio de artistas que finalmente ha tenido una respuesta positiva, ahora quedan otros frentes abiertos que nos ayuden a recuperar el esplendor que la fiesta de Les Fogueres de Sant Joan ha tenido y merece recuperar.

Al hilo de esta cuestión, el presidente de la Federació de les Fogueres de Sant Joan ha anunciado que "los baremos y portadas de las barracas no se subirán pese a la bajada del IVA".

 
  

lunes, 17 de febrero de 2014

LAS MASCLETÁS CAMBIARÁN DE LUGAR EN 2014 PARA PRESERVAR LA FUENTE DE LUCEROS

 

La plaza de la Estrella se encuentra entre las primeras opciones para la nueva ubicación de las mascletás en las próximas Hogueras

 
 
Vídeo de Larichu. Youtube
 
Desde hace ya unos años el rumor está en la calle. Los continuos desperfectos en la fuente de la plaza de los Luceros a consecuencia, al parecer, de los miles de kilos de pólvora de las mascletás de los días de Hogueras, han llevado al Consistorio alicantino a plantearse muy en serio su cambio de ubicación en 2014.
 
El debate está servido, éste ha sido, y es, un tema recurrente entre la gente de la fiesta, quizás más aferrada a las tradiciones, pero en el que también está interviniendo la gente de la calle, que de una u otra forma, tiene sus propias opiniones al respecto.
 
Los informes técnicos que se han realizado para encontrar el origen de estos daños han sido contundentes: se producen a causa de los efectos de la pólvora. Y esto parece ser así, a pesar de que los mismos informes técnicos los atribuyeron, en parte, también a las obras del trazado del TRAM desarrolladas justamente bajo la plaza.
 
Sea como fuere, el resultado de todos los 25 de junio es el mismo: desconchados en los caballos o adornos florales de la estatua central de la fuente, desperfectos en las casas y edificios cercanos (cristales, paredes, etc.).
 
Alicante no destaca precisamente por un exceso de monumentos, y la fuente de Luceros es uno de ellos. En este sentido, es comprensible la preocupación del Ayuntamiento por preservar la cultura y mantener en perfecto estado cada uno de los monumentos que diseminan la ciudad.
 
La otra cara de la moneda es la tradición, y tras más de dos década de mascletás en esta emblemática plaza, no resulta fácil asumir este cambio. La opinión pública se encuentra dividida.
 
El principal periódico de la ciudad, el diario Información, se ha hecho eco de la noticia, e incluso ha introducido una votación popular, que aloja en su versión digital.
 
El consistorio ha trasladado el asunto a Federació de Fogueres para que sugieran posibles alternativas, considerando que el colectivo festero tiene mucho que decir al respecto, ya que la decisión es firme.
 
La plaza de la Estrella, en cuyo centro se alza la escultura del mismo nombre, obra del artista Eusebio Sempere, es la alternativa con más probabilidades de resultar la elegida.
 
 
 
 
 

 

domingo, 10 de julio de 2011

Y EN SAN PEDRO, FIN DE FIESTA.

El día de San Juan, la noche de la “cremà”, ¿es el fin de la fiesta? No, los alicantinos aún tienen fuerzas y ganas para cinco noches más. La ciudad recupera su ritmo pero bellezas y damas todavía tienen pendientes un último recorrido, esta vez en carrozas, por el circuito oficial. Es “el coso multicolor”, y ésta es la palabra que mejor lo define porque Alicante se llena de millones de confeti de mil colores para alegría, sobre todo, de los más menudos que disfrutas participando en esa “batalla” que permite alargar un poquito más los inolvidables días vividos.
Entre tanto, también es posible regresar al pasado a través del “mercado medieval” que se instala durante estos días en el casco viejo de la ciudad y nos permite transportarnos a otra época por unos minutos.
Pero sin duda, la verdadera atracción de estos cinco días que se mueven entre dos santos: San Juan y San Pedro, es el concurso de fuegos artificiales que cada día, puntualmente a las doce de la moche, son lanzados desde la playa del Cocó, en la propia ciudad, y que consigue congregar a miles y miles de personas que los contemplan bien desde la playa del Postiguet o desde la Albufereta, porque si ya hemos hablado de múltiples aspectos de esta grandiosa fiesta (música, desfiles, monumento, etc.), no podía faltar en este recorrido una mención especial para los fuegos de artificio; fuegos que ya han hecho su aparición en las “mascletás”, en la “cremà”, en la “palmera” desde el monte Benacantil, pero los de esta semana de “regalo” son muy especiales porque se trata de auténticas maravillas; lo mejor de cada pirotecnia, que durante media hora hacen las delicias de todo el que los contempla.
Tiempo atrás se trataba de una confección y disposición totalmente artesanal, hoy en día tiene un eso importante la introducción de la tecnología. Se trata de una combinación perfecta del trabajo manual y su disparo y desarrollo a través de la informática.
En la playa del Postiguet no cabe un alma, los niños, los jóvenes y los no tan jóvenes disfrutan del espectáculo y evalúan con el acierto que proporciona la experiencia cada espectáculo pirotécnico, haciendo conjeturas sobre cuál será el ganador este año. El resultado se desvela al día siguiente. La pirotecnia ganadora ese día treinta de junio tendrá el honor de cerrar las fiestas 2012 en la noche de San Pedro.
Y poco a poco, la gente se retira, la fiesta ha terminado un año más, y sin graves incidentes gracias al trabajo de todas las fuerzas de seguridad que han trabajado de pleno; sólo un heladito en cualquier terraza para echar el cierre y tomar fuerzas para comenzar, desde ese mismo instante, un nuevo ejercicio que tendrá 365 días por delante.

sábado, 25 de junio de 2011

LA NOCHE DE LA “CREMÁ”

Tras casi una intensa semana de música, baile, mascletás, tracas, desfiles, disfraces, fiesta, fiesta y más fiesta, llega el día de San Juan. La gente agota sus últimas horas, todos quieren visitar las Hogueras que aún no han tenido oportunidad de ver, la tarde va cayendo y los últimos pasacalles continúan alegrando y acompañando con sus bandas  de música, sus Bellezas, comisionados y todo aquel que quiera apuntarse a tirar las últimas tracas del año que está a punto de finalizar.

Al caer la noche las mesas de los “Racós” y “Barracas” se disponen para que la cena no se retrase más de la cuenta; los comisionados preparan el Monumento, que en pocos minutos será devorado por las llamas, con gasolina y tracas estratégicamente colocadas, se sitúan las vallas de seguridad, llegan los bomberos… (señal inequívoca de que el momento cumbre está próximo) en fin todo preparado para la “cremá” que pondrá el broche de oro a todo un año de trabajo, de ilusión y alegría.

A las doce en punto, alicantinos y forasteros centran su atención en un único lugar: el castillo de Santa Bárbara, porque es a esa hora, y no a otra, cuando tiene lugar el lanzamiento de la “palmera”, una enorme y brillante explosión de fuegos de artificio que se divisa desde toda la ciudad y que constituye el pistoletazo de salida del evento más singular de estas fiestas.

La primera en arder es la Hoguera oficial de la plaza del Ayuntamiento y acto seguido, el resto. En pocos minutos toda la ciudad arde al unísono. Es una noche mágica, con los monumentos se quema todo lo negativo del año que termina. El fuego lo purifica todo, y de nuevo, al día siguiente comienza el ciclo: mil proyectos en la cabeza, nuevos bocetos, más ideas, más trabajo, mil actividades. Es la vida, que se destruye para recrearse con fuerzas renovadas.

Pero es junio, hace calor, el fuego aprieta, la calle está llena de niños, jóvenes y no tan jóvenes que no están dispuestos a contemplar el espectáculo sin tomar parte, los cánticos no se hacen esperar “Agua, agua, agua”, sí, el complemento del fuego. Es entonces cuando las mangueras hábilmente dirigidas por los bomberos refrescan el ambiente. Ésta es la “Bañá”. La gente vibra, se excita, pide más y más agua. Es una combinación perfecta.

A los pocos minutos el maravilloso monumento queda reducido a cenizas. Un olor característico se respira por todas partes.

Rápida y eficazmente los servicios de recogida devuelven a la ciudad el aspecto habitual de cualquier otro día. Al despertar del día siguiente parece que no hubiera pasado nada, sólo queda el buen sabor de unos días muy especiales y un ligero agotamiento que se recupera con una buena siesta.

martes, 14 de junio de 2011

EL TURISMO Y LAS FIESTAS DE HOGUERAS

Alicante es una ciudad, desde mi  punto de vista, perfecta para vivir; ni muy grande ni demasiado pequeña, cómoda, con un clima excepcional, con un poquito de todo: teatro, ferias, conferencias, cine, algún que otro museo, algún que otro edificio noble como la Iglesia de Santa María o el mismo palacio de la Diputación, tiendas, restaurantes y pubs a montones, en fin, una gozada, y cuando se busca otra cosa, no hay más que montarse en el tren o hacer uso del aeropuerto del Altet, recientemente renovado, acorde con el gran número de visitantes que recibimos cada día .
No es una ciudad monumental aunque sí con grandes espacios abiertos; sus playas de arena dorada y fina son conocidas hasta más allá de nuestras fronteras, la comida, esos arroces, frutas y verduras de la provincia, hacen las delicias de todos los paladares y, como no, nuestras fiestas, les Fogueres de Sant Joan, año tras año atraen a más y más turistas tanto nacionales como internacionales a los que bien por referencias directas o bien por alguna promoción turística, les hacen llegar las excelencias de estas fiestas y de esta tierra. No en vano son unas fiestas declaradas de interés turístico internacional y así se promocionan  desde todos los centros turísticos, tanto privados como institucionales de nuestra ciudad. El cartel ganador del concurso anual oficial es el anunciador del evento.
Pero esto no ha sido así en todos los momentos de la historia, por ejemplo en el siglo XIX Alicante era una ciudad que pasaba prácticamente desapercibida para el mundo. Ya a principios del siglo XX comenzó a ser visitada por la nobleza y clases altas que decidían pasar en los balnearios de la época parte de sus días, atraídos por la bonanza del clima y la promoción de estos aires en beneficio de la salud.
Fue en esa primera parte del siglo cuando las Hogueras comenzaron a convertirse en Monumentos, a engrandecerse la Fiesta y a organizarse formalmente como tal (el año 1928 fue clave) y, claro está, se empezó a pensar en ellas como un excelente reclamo para atraer turismo, turismo que a su vez generaría industria, trabajo y en suma un mayor bienestar para todos los alicantinos.
Ya en la segunda mitad de siglo el turismo se fue popularizando, fundamentalmente el turismo nacional, a medida que las condiciones generales de vida fueron mejorando para todo el país. Esta circunstancia incide en la propia concepción de la fiesta, que paulatinamente va adquiriendo un carácter más popular.
En los días actuales de Hogueras la población aumenta considerablemente, la razón es que se vive en la calle, es una fiesta totalmente abierta en la que todo el mundo tiene cabida; gentes de todas las nacionalidades, razas, lengua, edades y condición participan como un alicantino más de las múltiples actividades y, lo que es mejor, nadie queda defraudado y sí muchos sorprendidos.
Los hoteles, los apartamentos de alquiler, los restaurantes, bares y el comercio en general se benefician de la afluencia masiva de personas que acuden a pasar con nosotros estos días.
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Sin duda, no  será el principal reclamo de la ciudad, pero evidentemente es uno de los más importantes junto con otros eventos que se programan a lo largo del año con este fin.
Turismo y fiesta, fiesta y turismo parecen estar cada vez más unidos. Entre ambos forman una excelente pareja de baile que nadie se debe perder.

martes, 7 de junio de 2011

LAS HOGUERAS, UN ARTE EN CONSTANTE EVOLUCIÓN

En los días cercanos al 24 de junio, a la mágica noche de San Juan, la ciudad aparece repleta de monumentos, “hogueras” de todos los tamaños, de todos los colores, de mil formas, hogueras modernas, hogueras más clásicas (al estilo “Fallas”, que dirían los entendidos), hogueras muy arriesgadas, otras más compactas, en fin toda una explosión de arte que va evolucionando y perfeccionándose día a día.



Es la culminación de todo un año de trabajo, de sacrificios, de esfuerzo, de ilusión de muchas personas. Unos de los mayores responsables de tanta belleza y tanto arte son, precisamente, los artistas constructores, que junto con sus equipos de carpinteros, pintores y demás personal de los respectivos talleres, idean, diseñan, construyen y “plantan” esos monumentos que, como “diosas”, presiden los días grandes de las fiestas.

Ellos constituyen el “Gremio de artistas constructores dehogueras” y formarse para poder pertenecer a él supone una opción más para jóvenes interesados en este oficio.

Al hablar de artistas constructores de hogueras, la mente de todos los alicantinos evoca un nombre: Gastón Castelló. Él representa para las Hogueras lo que Picasso para la pintura: una revolución, un cambio, una genialidad; pero no hace falta remontarse ochenta atrás para encontrar figuras de esa talla porque hoy en día contamos con un gran abanico de buenos artistas que con su trabajo consiguen engrandecer la Fiesta sorprendiendo a propios y extraños con sus fabulosas creaciones.

La hoguera es, ante todo, una forma de expresión íntimamente ligada a la realidad de la sociedad a la que pertenece. A lo largo de la historia las hogueras han ido creciendo en número, en tamaño, variedad y riqueza, y han ido reflejando esa realidad social a través de sus temas, sátiras y críticas del momento. A través de ellas podría realizarse un estudio crono-sociológico que seguro aportaría información muy valiosa, a la vez que resultados sorprendentes. No en vano se dice que toda obra es hija de su tiempo, y por tanto ¿qué mejor si esa obra muere para renovarse cada año?

¿Qué por qué quemamos la hogueras, esas verdaderas obras de arte que tanto dinero y esfuerzo suponen año a año?... Pues porque ¡qué mejor manera de evolucionar que mirar hacia delante dejando atrás lo malo del pasado!... porque eso es lo que significa “la cremá”… despojarse de todo lo negativo, pero eso… eso es otro tema.

miércoles, 1 de junio de 2011

LITERATURA DE HOGUERAS

El mundo de las Hogueras ofrece continuamente muchas cosas que contar y, como en otros ámbitos de la vida, existe la necesidad de contarlas, de difundirlas y darlas a conocer.
La literatura fogueril nació ya en los inicios de aquellas primitivas Hogueras, allá por el año 1928 y como los mismos monumentos ha ido evolucionando hasta nuestros días y creciendo tanto en cantidad como en variedad.
El “género fogueril”, podríamos decir, por excelencia es el "LLibret”. Examinando su evolución observamos el enorme cambio que en él se ha ido produciendo: En sus inicios eran pequeñas octavillas, de una sola hoja y a una sola tinta, en el que fundamentalmente se explicaba el significado de la Hoguera y la publicidad era mínima. Con el paso del tiempo el número de hojas fue aumentando y contenían versos explicativos de la Hoguera de gran calidad, mejores que los actuales, según opinión de expertos como José Alcañiz Chanza.
Al parecer, en un primer momento, la bibliografía de hogueras fue paralela a la de las fiestas de las Fallas de Valencia, pero pocos años después fue desmarcándose hasta conseguir su propia idiosincrasia, que es la que permanece.
Fue a partir de los años treinta cuando se empiezan a apreciar cambios en el formato, en las portadas, en las aportaciones artísticas y literarias que conforman el llibret. En la actualidad se trata de verdaderas revistas a todo color, con papel de calidad, multitud de productos gráficos (fotografías, bocetos, infografías, etc.) en los que se puede encontrar: el programa de las fiestas, la explicación de las Hogueras (mayor e infantil), las fotos de las Bellezas y Damas, hasta colaboraciones literarias tanto de grandes personalidades como de gente de la calle que tienen algo que contar respecto de algún aspecto relacionado con la Fiesta. Apartado especial y muy importante para la economía de la comisión es el de publicidad, apartado donde los comercios del distrito se anuncian por una módica cantidad de dinero que sin duda contribuye en gran medida a los gastos a los que cada comisión tiene que hacer frente para el pago del monumento, de las bandas de música, la iluminación del distrito, las flores de la Ofrenda de flores, etc.
Pero el LLibret no es el único exponente de la literatura fogueril, existen y siempre han existido otras. Para los alicantinos la publicación (desde 1928 hasta 1936) del “Tío CUC” tiene un significado especial por ser de las primeras, pero también encontramos a lo largo de la historia otras como “El libro de oro”, “Arte y fuego”, “Les fogueresrs d’ enguany”… revistas de carácter general que han ido desapareciendo y dando paso a otras de mayor envergadura como son ahora “Festa” y “Fogueres” (ésta última del órgano oficial de la Fiesta), ambas de carácter anual y que se complementan con algunos suplementos que se publican  durante el ejercicio.
Por último citar que también se han editado libros como “Bibliografía de Hogueras”, de Castelló, o “Las Hogueras de San Juan”, de Aldeguer.
Mención especial merece La Revista de Hogueras, que comenzó en 1936 pero que no fue hasta 1982 cuando se convierte en anual y oficial de las fiestas y que es una obra de arte.
En fin, el mundo de las Hogueras ha sido y sigue siendo un excelente campo para la producción literaria de todo tipo. Es la muestra de que las Hogueras no son únicamente fiesta y alcohol sino que además suponen una vía importante y muy popular de acercamiento a la cultura.